Xuanón del Cortezón, o Juanón el de los pavos, es un cuento popular español recopilado por Eugenio de Olavarría y Huarte, bajo el pseudónimo de L. Giner Arivau, publicado por primera vez en el octavo tomo de Biblioteca de las Tradiciones Populares Españolas.
Sinopsis[]
Un rey tenía tres hijas, y un día las pregunta cuanto le quieren. La primera dice que le quiere como la cabra al cuchillo, la segunda como la sangre al pan, y la menor como el pan a la sal. Descontento con la respuesta de la última, manda llamar a cuatro criados para que se la lleven y la maten, ordenando que como prueba le traigan sus ojos. Pero los criados, en vez de matarla, la dejan escapar, con la condición de que nunca regrese al reino. Para engañar al rey, matan a una perrita que encuentran por el camino de vuelta, y la sacan los ojos, que se los presentan al rey como si fuesen los de la princesa. La princesa, mientras tanto, sigue caminando hasta que se encuentra con un pastor, al que compra sus ropajes. Disfrazada de hombre, la princesa sigue su camino hasta llegar al palacio de un reino vecino, dónde consigue trabajo de pavero.
Todos los días, cuando saca a los pavos, la princesa va hasta un pozo, en el que se quita su traje de pavero y se pone su vestido de princesa. Mientras que ella se contempla su reflejo en el pozo, los pavos se la quedan mirando embelesados tanto tiempo que se olvidan de comer, por lo que todos los días un pavo, el más mayor de todos, se muere. Al príncipe le extraña que el nuevo pavero vuelva todos los días con un pavo muerto bajo el brazo, así que un día decide espiarlo para averiguar que es lo que hace todos los días cuando los saca. Escondido, observa a la princesa acercarse al pozo, quitarse su disfraz de hombre y ponerse su vestido, y cae perdidamente enamorado de ella. Al volver a casa se mete en la cama, diciendo que se encuentra mal, y ordenando a la cocinera que le prepare un caldo, que el pavero ha de traerle a sus aposentos. La cocinera se sorprende por la orden, preguntando como es posible que quiera el príncipe que alguien tan sucio y piojoso como el pavero entre en sus aposentos. Pero el príncipe insiste, y la cocinera baja a la cocina refunfuñando. Encuentra al pavero sentado en un rincón, y le ordena que se arregle, por que tiene que llevar un tazón de caldo a los aposentos del príncipe. El pavero al principio se resiste, pero como no puede desobedecer una orden de sus superiores, sube al cuarto del príncipe, dónde el hijo del rey confiesa lo que le ha descubierto ese día y le dice a la princesa que se ha enamorado de él. Al ver que ya la han descubierto, la princesa cuenta toda su historia y acepta casarse con el príncipe.
A la boda son invitados los reyes de todos los reinos vecinos, incluido el padre de la princesa, que al llegar no reconoce a su hija por todo el tiempo que ha pasado. La princesa encarga que a su padre le hagan una hogaza especial, sin sal, y el rey, al probarla y ver que no tiene sal, apenas la come. Cuando el príncipe le pregunta por que, el rey responde que es porqué el pan no tiene sal, a lo que el príncipe responde recordandole cuando ordeno matar a su hija por decir que le quería como el pan a la sal. El rey admite entonces que ese fue su mayor error, y que daría cualquier cosa por volver a ver a su hija, incluso la mitad de su reino. El príncipe revela entonces que su novia es la hija que el rey ordeno matar, y el rey al reconocerla se muere de la alegría.
Orígen[]
Huarte escucho el cuento de Rosa Fernández de Proaza, una muchacha semianalfabeta de 28 años procedente de un pequeño pueblo de Oviedo que se había trasladado a Madrid para trabajar como sirvienta.
Traducciones e inclusión en otras colecciones[]
Paul Sébillot tradujo el cuento al francés y lo incluyo en la colección Contes Espagnols, publicada en 1896, bajo el título Jean de la Grosse Écorce. Carmen Bravo-Villasante incluyo el cuento en la colección Las tres naranjas del amor y otros cuentos españoles, publicada en 1980.
Ver también[]
- La Zamarra, cuento popular español recopilado por Aurelio Macedonio Espinosa.
- La Maderotes, cuento popular catalán recopilado por Francisco Maspons y Labrós.
- La princesa Piel de Ratón, cuento popular alemán recopilado por los hermanos Grimm.
- Capa de Juncos, cuento popular inglés recopilado por Joseph Jacobs.
- La piojosa, cuento popular francés recopilado por Paul Sébillot.
- La cuidadora de los pavos, cuento popular francés recopilado por Jean-François Bladé.
- La Sendraroeula, cuento popular italiano recopilado por Caterina Pigorini-Beri.