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Ramon Turull Bargués (Cervera –Lérida–, 19 de marzo de 1922 - 8 de noviembre de 2003) fue un maestro, escritor, librero y editor de Cervera que se identificaba y se confundía con su tierra -en el sentido más inmediato del término- y que tenía Cervera como referente personal, vital, cultural, literario, etc. Ramon Turull vivió y entendió el mundo desde el barrio, sin necesidad ni ánimo de moverse, sólo a partir de la prensa, los libros y la conversación. Visto con perspectiva, Ramon Turull fue, sin estridencias ni heroicidades, como otros hombres de su generación, uno de estos personajes cervarienses que, cuando el país se encontraba en horas bajas, mantuvo, como quien dice sin pretenderlo y quizá sin saberlo, la llama del espíritu colectivo. Liberal en un contexto ultraconservador, rehuyó el compromiso político, pero en cambio acarreó para sacar el país adelante. Ciertamente, fue de aquellos individuos que hizo de eslabón entre un pasado que había sido prometedor y un presente que transitaba desde la oscuridad franquista hacia un futuro incierto.

Contenido

1 Biografía

1.1 La familia

1.2 África

2 Actividades culturales

2.1 Docencia

2.2 El quincenario Segarra

2.3 Escritor

2.4 Librero

2.5 Editor

3 Bibliografía


Biografía

La familia

La familia Turull, de renombre Cal Venturoso, procedía de Vergós Guerrejat (Lérida), y se instaló en Cervera a principios de siglo XX montando un almacén de venta de productos para la agricultura. El padre, Francisco, murió a los 54 años, poco antes de la guerra, y esto abrió la puerta a la dispersión del patrimonio y de los propios miembros de la familia. La viuda, Dolores Bargués, y la única hija, Carmen (con su hijo, Ramon Albareda Turull), se instalaron en Lérida en casa de su hermana, la tía Pepeta, viuda de guerra. Ya vivía en la ciudad del Segre, también, el hijo mayor (de un primer matrimonio), Joan Turull Duch, e igualmente se instalaría, una vez terminado un largo período militar (entre guerra y servicio militar añadido) y casado con la balaguerense Teresa Torres, el otro hijo, Josep o Pepe Turull, que más adelante, a mediados de los años 50, emigraría a Argentina, donde murió a los 90 años de edad en 2009, y donde aún viven su viuda y dos de sus tres hijos. Ramon Turull, pues, pasó largos periodos solo en la casa de Cervera, entre los años 40 y 50, hasta que se casó el 19 de diciembre de 1959 con la Paquita Rubinat Ninot, hija pequeña de Cal Felis de Verdú, que sin embargo había nacido ya en Cervera y, de hecho, vivía en la primera casa de la misma calle de las Vírgenes o General Güell, haciendo esquina, enfrente de la iglesia de San Antonio.

África

Nacido en 1922, Ramon Turull era pues de la "quinta del 43" (se libró de hacer la guerra por dos años, ya que la famosa “Quinta del Biberón " correspondía a la del 41, es decir los nacidos en 1920, como sus amigos Joan Salat o Josep Benet). Hizo el servicio militar entre 1944 y 1946 en Nador, en el norte de África, una población situada un poco al sur de Melilla, hoy en Marruecos. Allí el Turull ("el Teruel", le decían, desacostumbrados a pronunciar un apellido tan catalán) tomó contacto con el mundo magrebí y musulmán (afirmaba haberse leído el Corán), e hizo principalmente funciones educativas y culturales, como enseñar a leer y escribir a los muchos analfabetos que había entre los reclutas, o redactar y editar la revista del campamento. Este período coincidió con los inicios de la revista Segarra, fundada precisamente en 1944, en la que colaboró desde África enviando unos artículos, entre reflexión y crónica, bajo el título de sección "Nadorianas", donde ejercitó de manera definitiva el arte de la síntesis, que marcaría su estilo para siempre.

Actividades culturales

Los años de la cruda posguerra, las décadas de los 40 y 50, fueron sin embargo, en Cervera, un periodo de creatividad y, en definitiva, de reanudación. Sin olvidar otras iniciativas importantes como la Pasión o las actividades de Acción Católica, en la que él no participó de manera directa, Ramon Turull sí intervino en la fundación del quincenal Segarra (donde colaboró hasta su transformación en el mensual Segarra Actualitat, y aún después en este, además de otras publicaciones locales y comarcales), así como en múltiples actividades de carácter cultural, sobre todo las relacionadas con el periodismo, la poesía y el teatro. También fueron épocas de intereses para ampliar cultura y conocimientos lingüísticos; Ramon Turull fue autodidacta en lengua catalana, de la que llegaría a ser el primer y principal profesor en la ciudad entre los años 60 y 80, y en una imagen de mediados de los años 50 se le ve con un grupo de amigas estudiando inglés mediante revistas norteamericanas, en el comedor mismo de la casa familiar (...).

Docencia

A pesar de haber iniciado los estudios de Derecho en la Universidad de Barcelona, Ramon Turull completó los estudios de magisterio en la modalidad de estudiante libre. Su faceta docente se desarrolló en diferentes instituciones educativas. La primera de ellas fue la Mutua Escolar. Este centro nació en 1940 de la iniciativa privada y durante muchos años fue la única institución de enseñanza secundaria que hubo en Cervera después de la guerra, cuando cesó la actividad del instituto Ramón y Cajal. Los profesores de la Mutua marcaron varias generaciones de cervarienses durante una larga posguerra. El claustro docente durante la época de plenitud del centro estuvo compuesto por Josep Pagés Corbera, Ramon Turull Bargués, Maria Rosa Altisent Comaposada, Josep Tella Pont, Carmen de Olalde Montiu y Ramon Rubinat. Después de la Mutua, su actividad docente se desplegó en el Instituto Laboral -después Antonio Torroja - y en el Instituto La Segarra, hasta su jubilación en 1987. Otra actividad docente y cultural especialmente significativa de Ramon Turull tuvo lugar a partir de 1968 con los Cursos de catalán que ofrecía por las noches bajo el cobijo de la Cátedra de Cultura Catalana Samuel Gili y Gaya del Instituto de Estudios Ilerdenses. Entrada la democracia, siguió impartiendo cursos de catalán para adultos ya bajo los auspicios del Consorcio para la Normalización de la lengua.

El quincenario Segarra

Cuando tenía 22 años, Ramon Turull formó parte de los grupos de jóvenes cervarienses que en junio de 1944 crearon el quincenario Segarra. Era una idea sobre la que daban vueltas hacía tiempo y que no terminó de cristalizar hasta que en la vecina Tàrrega se disponían a dar a luz una publicación equivalente. Aunque fue uno de los impulsores de la iniciativa, el servicio militar en África lo tuvo alejado de la gestión de la publicación y del primer consejo de redacción, que integraban Josep M. Sarrate, que fue el primer director, Emili Rabell, que tomó el relevo muy pronto, Josep Mestres y Pere Riba. Entre los colaboradores del primer momento había Ferran Razquin, Carles Cepero y el mismo Ramon Turull. Entre los principales colaboradores en la década de 1950 encontramos a Ramon Térmens, Josep Ferran, Ramon Turull, Emili Rabell, Jaume Magre, Josep Mestres, Josep M. Boquet, Pepe Vidal, Joan Salat, Ferran Razquin, Josep Batlle y Pere Riba.

Escritor

Durante la década de 1950, y sobre todo a partir de 1952 (cuando cumplió 30 años, todavía soltero), Ramon Turull se dedicó con especial intensidad y éxito a la tarea de escritor teatral. Sin dejar ni la docencia ni la constante dedicación periodística, a partir de esa fecha se sucederían diversas obras, algunas de ellas premiadas en certámenes nacionales, que lo situaron entre los dramaturgos emergentes de las generaciones de posguerra en lengua catalana, junto con Josep M. Folch i Camarasa o Espinàs. Dos de estas obras fueron además publicadas en la popular colección de textos teatrales de editorial Nereida, El fabricant de nadals (1959) y L’amor truca a la porta (1958), que fue sin duda su mayor éxito (más de 500 representaciones) junto con su versión de los Pastorets, Rosa de Betlem (1959), que se representa todavía. Después de casi dos décadas (años 60 y 70) dedicado a otros asuntos (especialmente a la docencia en la Mutua y en el Instituto, y la creación de la librería Dondara y de la editorial “Biblioteca de Cervera i la Segarra”, sin olvidar naturalmente la formación de una familia propia y la participación en instituciones como el Casal, que presidió, o la misma Paeria de Cervera, donde fue concejal de cultura), Ramon Turull retomó en los años 80 y 90 una carrera como escritor que, dejando a lado las constantes colaboraciones en la prensa (en particular en Segarra), había dejado aparcada a finales de la década de los 50. A diferencia de la producción de entonces, centrada en el teatro, ahora los géneros serían mucho más diversos y, a pesar de incluir también alguna nueva pieza teatral (inédita, como L’escoltador), abarcaría todo la poesía (Petit poema de Cervera, 1984; Repicons de Sant Magí, 1985), la narrativa para niños (La bruixa enemiga de la Carranca i vuit històries d’animals, 1992) y el ensayo sobre cultura popular e historia (La festa de Sant Magí a Cervera, 1977, de diversos autores; Històries de Cervera VI : homes, fets, converses i anècdotes sobre campanes, 1993; Petit àlbum de Cervera, 1997).

Librero

Ramon Turull, con la ayuda de su esposa Paquita (modista de profesión), se dedicaba a la venta de libros desde finales de los años 60, en su domicilio en el primer piso de Cal Venturoso. Libros infantiles y juveniles y enciclopedias de todo tipo, sobre todo, que comenzaron a abastecer los hogares cervarienses de estos bienes culturales en un momento en que en la ciudad no había propiamente ninguna librería "de libros" (sí imprentas, quioscos y papelerías, algunas de larga tradición). Pero el momento clave fue la fundación, en 1972 (el mismo de la edición del “Llibre de Cervera”, y cuando Ramon Turull cumplía justo los 50 años) de la Librería Dondara, inaugurada el 7 de diciembre de ese año. Hasta el 1987, momento de la jubilación del titular, el establecimiento fue regentado por la familia, con Paquita al frente y la ayuda de los hijos y de una dependienta (Laura Carasol primero, y luego Concepción Caus durante muchos años); Ramon se ocupaba en particular de la parte de librería, y era habitual encontrarlo sentado (y fumando), con la máquina de escribir o dando conversación (o verdadera tertulia), en la mesita camilla redonda que había entrando a mano izquierda, justo detrás de los escaparates. En todo caso, muchos de Cervera y algunos foráneos recuerdan los tiempos de plenitud de la Librería Dondara como un importante foco de cultura, y como un lugar donde se estaba al corriente de lo que ocurría en todo el país y del mundo, con un servicio de novedades bien nutrido (los mostradores laterales y los escaparates se renovaban continuamente), que se complementaba con un fondo bien seleccionado con las mejores obras de la literatura catalana, castellana (e hispanoamericana, en la época del boom) y universal, y con libros de todo tipo, no sólo de novela o narrativa. El contacto era constante con las principales editoriales y distribuidoras, y son muchos todavía los antiguos viajantes y responsables de estas empresas del libro que recuerdan con singularidad el caso de aquella librería tan activa en el corazón de la pequeña ciudad de la Segarra.

Editor

La tarea de editor de Ramon Turull se iniciaba en 1971 con la publicación del cuaderno "L’ensenyament del francés a Cervera 1903 - 1971...". Este opúsculo de 60 páginas significaba el verdadero pistoletazo de salida de una magna colección que Ramon Turull planeaba impulsar bajo el nombre de " Biblioteca de Cervera i la Segarra". Ramon Turull se sentía especialmente satisfecho de poder reproducir, en las guardas del volumen tercero, una lista con los 78 colaboradores de la BCiS hasta ese 1985.

Con el paso de los años el gran proyecto marco que era la "Biblioteca de Cervera i la Segarra" se fue vertebrando, hasta llegar a definir cinco series que bautizaría con el nombre de las cinco campanas del campanario de Cervera. La serie “Seny major” acogería las tres obras mayores que había editado Ramon Turull, cada una con sobrecubiertas de un color diferente: el “Llibre de Cervera” (color tabaco), el de la Universidad (verde) y los tres volúmenes referidos de "Notícia de Cervera i la Segarra" (amarillo). La serie Nova acogió 15 volúmenes de bolsillo, con un diseño de Jordi Sàrries que marcó toda su colección y que recordaba los memorables de Austral; inició esta serie el "Petit Poema de Cervera" y lo cerró el sexto volumen de "Històries de Cervera". La serie Tibau, ciertamente como la campana, reunía obras históricas y literarias de dimensión media e intermedia, entre la Major y la Nova, y encontraron cabida desde la “Antologia poètica” de Josep Solsona hasta la “Taula de Canvi” de Llobet Portella; como también se ha dicho, había ediciones de procedencia editorial diferente, desde el Instituto de Estudios Ilerdenses hasta los “Amics de Sant Magí”. La cuarta serie era la Trinitat, y agrupaba lo que no eran libros, concretamente un par de cassettes y unos gozos. Y finalmente la serie Carranca, que se identificó con su obra infantil “La bruixa enemiga de la Carranca”.

Visto en perspectiva, quizás el lugar más destacado en su labor de editor lo ocupó el “Llibre de Cervera”, y ello por, como mínimo, tres motivos: porque claramente inauguraba un vasto y sustancioso proyecto editorial, por la trascendencia de la obra, y por su magnitud formal y sustancial. El volumen apareció por Sant Jordi de 1972 y fue impreso en las industrias gráficas F. Camps Calmet, de Tàrrega, que, sin autorización, se irrogaron la edición. Se hizo una tirada de 1000 ejemplares que resultó un auténtico éxito popular. Gente de toda índole y procedencia social, cultural y económica querían tener el “Llibre de Cervera” del señor Duran con una actitud casi reverencial. El “Llibre de Cervera”, hijo de Duran y Sanpere y de Ramon Turull, acababa de convertirse en un auténtico referente de identidad y cerverinismo, además de un instrumento de primera línea de divulgación histórica y científica. En aquella primera edición de 1972 (y que mantiene un depósito legal fechado en 1971), con el lomo cuadrado, la fotografía del campanario en la portada, y una tirada aparte con encuadernación de lujo, le siguió una segunda edición en 1977 por Curial Ediciones. La segunda edición modificaba brevemente la presentación, suprimía una breve semblanza del autor que había escrito Joan Ainaud y reproducía en edición anastática el tronco central de la obra, con las mismas fotografías de la primera edición y de las que tan orgulloso se mostraba Ramon Turull. Finalmente, y después de muchos años de agotadas las reimpresiones de Curial, el año 2001 la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Cervera impulsó una nueva edición, la tercera, con motivo del 25 aniversario de la muerte de Agustín Duran Sanpere. “Llibre de Cervera” era un volumen de 576 páginas, 134 imágenes, 29 páginas de índice onomástico y 13 páginas de índice de láminas.

El éxito editorial y popular del “Llibre de Cervera” animó a Ramon Turull hacia un nuevo proyecto de envergadura: en 1981 reeditaba la antigua “Reseña histórica, científica y literaria de la Universidad de Cervera”, de Federico Vila. La obra había sido publicada originalmente en 1923 y pese al paso de los años, en aquellos momentos todavía era considerada la mejor historia de la Universidad de Cervera. Ramon Turull publicaba la obra, de 433 páginas, añadiendo, al texto original, un prólogo redactado expresamente para la ocasión por Miquel Batllori, un completo índice sistemático, una notable serie fotográfica de Gómez Grau y una especie de anexo sobre una segunda restauración del edificio. Hay que admitir que esta iniciativa editorial significó un fracaso económico y de distribución. El editor creía que reeditando la obra en castellano lloverían los pedidos de todo el Estado, y no fue así, de la misma manera que la obra, por su tono erudito y precisamente por publicarse en castellano en plena eclosión del catalán, tampoco se vendió a nivel local. Fue, ciertamente, el último de los grandes proyectos editoriales de Ramon Turull. En adelante siguió publicando obras menores, como las populares y entrañables de la “Serie Nova”.


Obra publicada:

Teatro:

L’amor truca a la porta (1958) El fabricant de nadals (1959)

Poesía:

Petit poema de Cervera (1984) Repicons de Sant Magí (1985)

'Narrativa infantil:

La bruixa enemiga de la Carranca i vuit històries d’animals (1992)

Ensayo sobre cultura popular e historia:

La festa de Sant Magí a Cervera (1977)

Històries de Cervera VI: homes, fets, converses i anècdotes sobre campanes (1993)

Petit àlbum de Cervera (1997)



Artículos en revisión

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