Ilustración de Nadezhda Illarionova
Piel de Asno es un cuento en verso escrito por el autor francés Charles Perrault.
Antecedentes[]
Antes de Perrault en Europa ya se habían publicado dos cuentos sobre princesas que huían de padres incestuosos. En el primero, Doralice, publicado por primera vez en la colección Las noches entretenidas de Gianfrancesco Straparola, la princesa ni siquiera huye ocultándose con la piel de un animal, sino que huye metiéndose dentro de un arcón. El cuento además continúa después de que la princesa se haya casado con el príncipe, con su padre disfrazado infiltrándose en el palacio para matar al hijo recién nacido de la princesa e incriminar a su hija como venganza por haber huido. Semejante episodio no se encuentra en la historia de Perrault. Algo más cercano a la versión de Perrault es el cuento de La osa, incluido en Pentamerón de Giambattista Basile. Al igual que en el de Perrault, la princesa protagonista huye del reino para evitar la unión de su padre para evitar la unión incestuosa con su propio padre siguiendo los consejos de una figura femenina que sirve de sustituta maternal, una nodriza en lugar de un hada madrina en este caso.
Sinopsis[]
Un rey goza de inmensas riquezas debido a que tiene un asno que en lugar de estiércol todos los días caga oro. Por desgracia, su esposa cae terriblemente enferma, y da igual cuantos médicos la miren, ninguno encuentra remedio para su mal. Viendo próximo su fin la reina le pide a su esposo que cuando se muera solo se case con una mujer que sea más hermosa y sabía que ella, segura de que a su marido le resultaría imposible encontrar a semejante mujer, y por lo tanto su marido jamás volvería a casarse. El rey se lo promete, y tras unos meses llorando la muerte de su esposa y por petición de sus ministros puso en marcha la búsqueda de una nueva esposa. Pero por la promesa que el rey hizo, ninguna de las candidatas resultan del gusto del rey, pues ninguna iguala en belleza a la difunta reina, menos aún la supera. Tan solo la única hija del rey muestra encantos similares a los de su madre, y cuando el rey se da cuenta de ello decide que su hija es la única digna de ser su esposa. La princesa, horrorizada al enterarse que su padre quiere casarse con ella, va a ver su hada madrina, que vive en una cueva de nácar y perlas. En el texto original en verso nunca se explica con que medios se dirige a la cueva, aunque en una versión en prosa publicada en 1781 se dice que va en un carro de oro tirado por un carnero. El hada madrina le dice a la princesa que sabe el motivo de su visita, y manda a su ahijada que regrese a palacio y que le pida a su padre un vestido del color del cielo. La princesa lo hace segura que a su padre le será imposible cumplir semejante petición. Pero la princesa subestima a su padre, que reune a los mejores sastres del reino y los ordena confeccionar semejante prenda, amenazando con colgarlos a todos si no lo logran. Al día siguiente el vestido esta listo, y la princesa corre de nuevo a pedir consejo a su madrina, que esta vez la manda que pida un vestido del color de la luna. De nuevo el rey reunió a sus mejores sastres y obtuvo un vestido de tales características en un día, y la princesa volvió con su madrina, que la manda que ahora le pidiera a su padre un vestido brillante y luminoso como el mismo sol. El rey convoca entonces a un joyero para que haga una tela de semajantes caracaterísticas, bajo la amenaza de ordenar que lo ejecuten como no lo logré. El joyero consigue hacer el maravilloso vestido en una semana.
El hada madrina le dijo entonces a la princesa que le pidiera a su padre la piel del burro que cagaba oro en lugar de estiércol. Pero al igual que con los vestidos, el rey se la entregó. El hada madrina fue a ver a la princesa y aconsejó a su ahijada que huyera del reino disfrazada con la piel del asno, pero que fingiera haberse rendido y haber aceptado la voluntad de su padre, para que el rey no sospechará nada. El hada madrina le entregó a la princesa un cofre mágico, en el que la princesa guardo todos sus vestidos, incluidos los tres que le había pedido a su padre, su espejo favorito, sus joyas y sus útiles para el aseo; y una varita mágica, que siempre que la princesa la llevará con ella el cofre le seguiría a todas partes yendo bajo tierra, y para que saliera solo tendría que golpear la varita contra el suelo. A la mañana siguiente la princesa escapo, y por más que la buscaron por todo el reino no fueron capaces de dar con ella. La princesa mientras fue suplicando por trabajo a cada persona que se encontraba, pero asqueados por su aspecto nadie quería darla empleo, hasta que finalmente la dieron trabajo en una granja haciendo las tareas más ingratas, como limpiar los comederos de los cerdos. En la granja la princesa era objetivo de burla de los demás criados, que la llamaba Piel de Asno porque nunca se quitaba la piel del animal delante de nadie, y los domingos, que eran los únicos días que tenía libres, eran los únicos que tenía algo de paz. Lo que hacía esos días era encerrarse en su habitación, darse un buen baño, sacar el cofre mágico, abrirlo y probarse los tres vestidos. Cerca de la granja había un aviario propiedad del rey de aquellas tierras, al que el hijo del rey le gustaba ir a descansar tras salir de caza. Un domingo que el príncipe volvía de cazar paso por delante de la puerta de la habitación de Piel de Asno, y se puso a husmear por el ojo de la cerradura. Grande fue su sorpresa al ver a Piel de Asno luciendo el vestido resplandeciente como el sol.
Ilustración de H.J. Ford
El príncipe regresó a palacio, sin poder quitarse la imagen de la joven de la cabeza, y quedo sumido en una profunda melancolía. Queriendo averiguar la identidad de la misteriosa doncella el príncipe pregunto por la muchacha que trabajaba en la granja, pero todos le contestaron que en la granja no trabajaba ninguna doncella, menos aún hermosa, tan solo una chica sucia y fea llamada Piel de Asno. Pero el príncipe se negaba a creer lo que la gente decía. La reina, desesperada por ver a su hijo en aquel estado, le pregunto que es lo que quería, y tras mucho andar por las ramas el príncipe le pidió a su madre un pastel hecho por Piel de Asno con sus propias manos. Todos se quedaron asombrados por la petición del príncipe, pero la reina, dispuesta ahacer cualquier cosa con tal de complacer a su hijo, mando llamar a Piel de Asno, le proporciono todos los ingredientes necesarios y la encerró en una habitación hacer el pastel. Piel de Asno se pone a preparar el pastel, pero como mientras lo amasa se olvida de quitarse un anillo que termina en la masa del pastel. El príncipe se comió el pastel con mucho entusiasmo, y cuando encontró el anillo se puso tan contento que lo guardó debajo de su almohada. Por desgracia su estado empeoro, y tras ser examinado por varios médicos todos concluyeron que tenía mal de amores, y el príncipe afirmó que si debía de casarse, solo lo haría con aquella a la que le valiera el anillo que había encontrado en el pastel. Los reyes rstaban muy asombrados por semjante condición, pero como querían que su hijo mejorará a toda costa no tuvieron más remedio que aceptar. Primero le probaron el anillo a todas las damas y doncellas solteras de la nobleza, pero a ninguna le valía. Lo mismo courrió cuando fue el turno de las campesinas y las sirvientas, hasta que solo quedó Piel de Asno por probarse el anillo. Aunque el príncipe era el único que no mostraba aversión ante la posibilidad que Piel de Asno fuera la elegida, la mandaron llamar, y para sorpresa de todos el anillo le quedaba a la perfección. Antes de llevar llevada ante los padres del príncipe la princesa pidió cambiarse de ropa, y cuando volvió iba tan hermosa y elegante que todas las damas de la corte palidecían en comparación.
Los reyes, encantados con su futura nuera, celebraron unas nupcias a las que fueron invitados monarcas y soberanos de todos los reinos, incluido el padre de la princesa, que se algro mucho de volver a ver a su hija sana y salva, y le conto que durante su ausencia su hada madrina le había hecho entrar en razón.
Galería[]
Portadas[]
Ilustraciones interiores[]
Adaptaciones[]
Películas[]
- Piel de Asno, película francesa de 1970, dirigida por Jacques Darmy y protagonizada por Catherine Deneuve en el papel de la princesa.
- Piel de Asno, película soviética de 1982.
Novelas[]
- Deerskin, novela de Robin McKinley, publicada en 1993.
- Unnatural Issue, novela de Mercedes Lackey, publicada en 2011. En esta novela el cuento es reimaginado como la historia de un nigromante que para revivir a su esposa necesita usar el cuerpo de una mujer viva físicamente similar a su difunta esposa, que resulta ser su hija, que al igual que la princesa del cuento huye de casa para evitar los nefastos planes de su padre.
Relatos[]
- The Tale of the Skin, relato de Emma Donoghue, incluido en la antología Kissing the Witch. Al final del relato la princesa, enfadada de que el príncipe no la reconozca cuando lleva la piel de asno echa el anillo en la sopa del príncipe para que se atragante, y regresa al reino de su padre, que se ha muerto y se ha quedado con el trono un tío suyo, y se queda a vivir con la florista que le aconsejó pedirle a su padre los tres vestidos y la piel del asno.
- The Color Master, relato de Aimee Bender, incluido en la antología My Mother She Killed Me, My Father He Ate Me.
Álbumes ilustrados[]
- Piel de Asno, con ilustraciones de Anne Romby, publicado en 2002.
- Piel de Asno, con ilustraciones de Charlotte Gastaut, publicado en 2014.
- Piel de Asno, con ilustraciones de Hélène Druvert, publicado en 2015.
Videojuegos[]
- En el videojuego The Wolf Among Us Piel de Asno, llamada aquí Faith, es la primera de las prostitutas trabajando en el Pudding & Pie que son asesinadas.
- En la segunda entrega de la saga Dark Parables, The Exiled Prince, se nos revela que la segunda princesa que desencanto y desposo a James, el Príncipe rana, se llamaba Agnes Koch, pero su historia no se conoce hasta la quinta entrega, The Final Cinderella, dónde descubrimos que era una princesa huyendo de un padre incestuoso con la ayuda de su Hada Madrina, al igual que la princesa de este cuento.
Óperas[]
- Piel de Asno, compuesta por Raoul Laparra, estrenada en 1899.
Ver también[]
- Todotipodepieles, cuento popular alemán recopilado por los hermanos Grimm.
- Cenizatiza con la Varita de los Deseos, cuento popular alemán recopilado por Ludwig Bechstein.
- La princesa con la estrella de oro en la frente, cuento popular checo recopilado por Božena Němcová.
- La chaqueta de piel de ratón, cuento popular eslovaco recopilado por Pavol Dobšinský.
- Peau d’Ânette, cuento popular francés recopilado por Paul Sébillot.
- La piojosa, cuento popular francés recopilado por Paul Sébillot.
- La hija del rey de España, cuento popular francés recopilado por François-Marie Luzel.
- La piel de burra, cuento popular francés recopilado por Geneviève Massignon.
- El toro de oro, cuento popular francés recopilado por Emmanuel Cosquin.
- Piel de Burra, cuento popular vasco recopilado por Wentworth Webster.
- Zuccaccia, cuento popular italiano recopilado por Domenico Comparetti.
- Betta Pilusa, cuento popular siciliano recopilado por Laura Gonzenbach.
- Pilusedda, cuento popular siciliano recopilado por Giuseppe Pitrè.
- La jaula de oro, cuento popular catalán recopilado por Francisco Maspons y Labrós.
- Pellejo de Asno, cuento popular catalán recopilado por Francisco Maspons y Labrós.
- Los tres trajes, cuento popular español recopilado por Aurelio Macedonio Espinosa.
- La princesa que no quería casarse con su padre, cuento popular portugués recopilado por Zófimo Consiglieri Pedroso.
- La princesa voladora, cuento popular griego traducido por Richard M. Dawkins.
- El rey que quería casarse con su hija, cuento popular escocés recopilado por John Francis Campbell.
- El ropón de piel de cerdo, cuento popular ruso recopilado por Alexander Nikolaievich Afanasiev.
- La princesa en el traje de cuero, cuento popular egipcio recopilado por Inea Bushnaq.
- Dona Labismina, cuento popular brasileño recopilado por Sílvio Romero.