
Natacha es un libro infantil y juvenil escrito por el autor Luis María Pescetti.
Argumento[]
Un episodio más de la saga de Natacha, una niña que saca de quicio a los adultos con sus preguntas incómodas y que, junto a su amiga Pati y su perro Rafles, se mete en los líos más insólitos y divertidos.
Es una niña traviesa, juguetona y curiosa. No deja de preguntar. Ella también es difícil de comprender ya que muchas veces se pone arrogante con sus preguntas.
Es rubia, se peina de 2 coletas y un copete grande. Viste faldas o pantalones de colores diversos, pero lo que siempre usa es una blusa roja. Según su ficha personal (en el libro ¡Buenísimo, Natacha!), pesa 32 kg. y mide 1.30 m.
El nombre le fue puesto gracias a que una de las alumnas de Luis Pescetti, cuando fue profesor de música, se llamaba y se comportaba igual que ella. Los demás personajes, vivencias y hasta algunas frases fueron basadas en sus experiencias de niñez.
Sus papás, al parecer, trabajan en una oficina, aparte de las labores del hogar. Ellos son los principales afectados por las preguntas de Natacha, siempre se desesperan y cuentan hasta 10 (o más, dependiendo de las preguntas), o piensan "Socorro…" o se agarran la cabeza desconsolados (algunas veces hasta afecta las acotaciones del narrador).Igual que con cualquier adulto.
Le gusta viajar, y no le gustan casi todas las verduras. Algunas veces, no se definen bien sus gustos, porque a veces le gustan unos aspectos de las cosas, pero otros no.
Con su inseparable amiga Pati, han intentado poner algunos negocios, como hacer viajes a la Luna, reparaciones de computadoras, y hacer cartas de amor, entre otros. Ellas 2, con sus compañeros de clase, hicieron un trabajo para la Feria de ciencias, titulado "¿Ven que los perros ven a color?".
A ella le gustan 2 compañeros de su grupo: Fede y Nicolás, aunque este último le sale una babita cuando habla. Según ella, tiene otros 11 novios.
Con su mejor amiga Pati, en el libro "Natacha", funda el grupo "Las chicas Perla", nombre con el que se identifican en todas partes (incluso en sus tareas y trabajos escolares).
Otros nombres que ha usado ella son: "Agente violeta", cuando les quería preguntar a los rusos cuanta luz había en el eclipse de la Luna, "Carolina", cuando hizo su autobiografía, pero contada por otra persona y "Vanessa", en un chat.
