La niña y la culebrina es un cuento popular español recopilado por Aurelio de Llano Roza de Ampudia, que escucho de una labradora de 65 años de Caravia llamada Segunda García.
Sinopsis[]
Un matrimonio joven no consigue tener hijos, y un día que van de paseo por el campo con una amiga ven a una culebra enroscada, y la mujer le dice al marido que quiere tener un hijo, aunque acabe dando luz a una culebra como la que acaban de ver. A los pocos meses la mujer da a luz a una niña humana y a una culebrina, que ponen en una jofaina llena de leche caliente. En cuanto la culebra se bebe toda la leche salta por la ventana y se esconde debajo de un naranjo que tienen en el jardín. La niña va creciendo, y todos los días que sale a jugar al jardín, cuando vuelve, viene peinada y lavada. Siempre que su madre le pregunta quién la ha peinado y la ha lavado, ella responde que ha sido su hermana la culebrina. Cuando la niña ya es lo bastante mayor para casarse, sus padres la prometen con un hombre al que ella no ama. La moza sale al jardín a pedirle ayuda a su hermana, y esta le entrega una rama de naranjo y la dice que no se case hasta que se seque, por que si lo hace antes le ocurrirá una desgracia. Pero sus padres no están dispuestos a esperar que una rama se seque, y termina por casarla cuando aún esta verde. El día de la boda le culebrina abandona el jardín y se va a vivir al fondo del mar.
Un día la muchacha sale a dar un paseo con su marido y el hijo que ha tenido con él, pero se alejan demasiado de casa y les pilla la noche en pleno monte. Como no pueden volver a casa, ya que corren el riesgo de encontrarse a una manada de lobos que los devore, buscan refugio y lo encuentran en una cabaña en la que vive una vieja muy fea. La vieja, que es una bruja, decide suplantar a la muchacha, y cuando todos están dormidos encanta a la muchacha y la abandona en el monte, sin ropa y con los ojos arrancados. Cuando ya se ha deshecho de la joven, la bruja adopta su apariencia y se mete en la cama con el marido de esta. Cuando se despierta al amanecer, el marido nota algo extraño en quién cree que debe de ser su mujer, pero la bruja le dice que es por la fatiga del viaje, y que en cuanto vuelvan para casa se le pasará. Así que el marido se lleva a la bruja a su casa, creyendo que es su esposa.
Su verdadera mujer, mientras, consigue sobrevivir al tener la suerte de ser encontrada por un caritativo pastor, a quién la muchacha le pide que la lleve hasta el mar, con la promesa de que si lo hace, el pastor será rico. Cuando llegan a la orilla, la culebra sale del mar, lamentándose de que su hermana no hubiera seguido su consejo y hubiese esperado a que la rama del naranjo se secara para casarse. La culebra le da al pastor unas hojas de diamante y le manda que vaya junto con su hermana a la ciudad a venderlas, pero que no acepte otro pago que no sean ojos. En la ciudad la bruja les oye y compra las hijas, dándole al pastor a cambio los ojos que le arranco a la muchacha, que los guardaba como trofeo en una caja de oro. El pastor y la hermana vuelven a la orilla y la culebrina le pone los ojos a su hermana, que recupera al vista, y rompe el encantamiento bajo el cuál se encontraba. Después construye, frente a la casa del marido, un palacio que será la envidia y admiración para todos aquellos que vivan en la ciudad, para que la muchacha y el pastor vivan en él. El marido y la bruja pasan por delante, y el marido reconoce al instante a su verdadera esposa. A la bruja la llevan a la plaza y como castigo por sus maldades le arrojan a un caldero de aceite hirviendo.
Citas[]
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Ver también[]
- La rana y la culebrina, cuento popular español recopilado por Aurelio de Llano Roza de Ampudia.
- La culebrilla, cuento popular catalán recopilado por Francisco Maspons y Labrós.
- Las tres hermanas, cuento popular italiano recopilado por Domenico Comparetti.