La rosa encantada es un cuento popular italiano recopilado por Rachel Busk.
Sinopsis[]
Antir de partir un comerciante la pregunta a su hija que quiere que le traiga, y la hija solo pide una rosa, regalo que el padre encuentra demasiado sencillo, pero aún así se propone conseguirlo. Durante su viaje el comerciante busca una rosa para su hija, pero ninguna es de su gusto, hasta que en la misma ciudad en la que vive se fija en un jardín en el que nunca antes se había fijado, repleto de las más hermosas flores. Juzgando aquel jardín el lugar idoneo para conseguir la rosa para su hija el comerciante entra. En mitad del jardín hay un casino, en el que el comercianta entra y se encuentra con una mesa con los más deliciosos platos de pasta servidos. Una voz sin cuerpo le invita a sentarse y comer. El comerciante come hasta saciarse y regresa al jardín en busca de la rosa, y cuando la encuentra e intanta arrancarla un horrible monstruo aparece frente a él, enfurecido porque el comerciante tratara de robarle las rosas como pago por haberle ofrecido su hospitalidad. El comarciante trató de excusarse, diciendo que la rosa era para su hija, y en cuanto el mosntruo le oyo mencionar que tenía una hija le propuso al comerciante un trato. Él podría marcharse con la rosa, pero en un plazo de tres días tendría que llevar a su hija a aquel jardín.
El comerciante acepta el trato y a los tres días regresa al casino con su hija, dónde ambos se instalan a vivir. Padre e hija viven allí durante ocho días sin queles falte de nada, hasta que un día oyen una voz diciendo al comerciante que tiene que irse, dejando a su hija allí sola. En cuanto el comerciante se fue apareció el monstruo, que fue tan amable y gentil con la muchacha que con el paso del tiempo ella disfrutaba de su compañía. Pero también echaba de menos a sus amigos, por lo que un día le pidio permiso para ir a verlos. El mosntruo, que no podía decirle que no a nada, le dio permiso, pero la pidio que al cabo de ocho días regresara, o de lo contrario él perecería de pena, y antes de partir le entrego un espejo mágico que le mostraría cómo estaba en todo momento. La muchacha regreso a casa de su padre y los ocho días pasaron volando. Al terminarse el plazo la muchacha miro en el espejo vio al mosntruo yaciendo moribundo en el jardín. Asustada por la imagen que vio en el espejo la muchacha regreso al jardín, dónde lo encontro en la misma sitaución que el espejo le había mostrado. Por fortuna cuando ella regreso el mosntruo se reanimo, y cuando la muchacha le pregunto si se había encontrado en aquel estado porque ella se había marchado, le mosntruo le explico que era porque temía que ella no fuera a volver. Entonces la muchacha prometió que jamás volvería a abandonarlo, y al pronunciar estas palabras el mosntruo se convirtió en un apuesto príncipe, el casino en un palacio, el jardín un país entero y cada uno de los rosales en él una ciudad.
Ver también[]
- La Bella y la Bestia, cuento de la autora francesa Jeanne-Marie Leprince de Beaumont.
- Bellindia, cuento popular italiano recopilado por Domenico Comparetti.
- Zelinda y el monstruo, cuento popular italiano recopilado por Vittorio Imbriani.
- Bellindia, cuento popular italiano recopilado por Antonio De Nino.
- Rosina emperatriz, cuento popular siciliano recopilado por Giuseppe Pitrè.