Biblioteca Virtual Fandom

Ya somos la novena Comunidad en español más grande de FANDOM, te invitamos a que colabores en nuestra comunidad y contribuyas a que sea más grande. ¡Gracias a todos los que nos leéis y lo habéis hecho posible!

LEE MÁS

Biblioteca Virtual Fandom

El florentino es un cuento popular italiano recopilado por Domenico Comparetti.

Sinopsis[]

Un florentino se pasa las noches escuchando los relatos de los viajeros, y como él no tiene nada que contar, porque nunca ha salido de Florencia, decide vender todas sus pertenencias, y con todo el dinero ganado sale a recorrer mundo. Por el camino pasa por las casas de un párroco y un granjero, que acceden a dejarle pasar la noche. Tanto el párroco como el granjero le preguntan por la razón de su viaje, y cuando el florentino les cuenta que es para conocer mundo y así poder tener historias que contar a la gente, le revelan que ellos también ese deseo, y le preguntan si pueden acompañarle. El florentino accede, y los tres juntos caminan hasta llegar al castillo en el que vive un gigante. Llaman a la puerta y el gigante en persona sale a abrirlos. Cuando el gigante ofrece a los tres viajeros trabajar para él, el florentino, pensando en la cantidad de historias que podrá contar y en lo que podrá presumir, convence a sus dos compañeros de viaje para que accedan.

Al día siguiente el gigante se lleva al párroco a un cuarto, diciendo que es para enseñarle los documentos de la parroquia, pero espiando por la cerradura de la puerta el florentino ve al gigante decapitar al párroco con un sable. Después de hacer lo mismo con el granjero, el gigante y el florentino se sientan a comer juntos, y el florentino, que lo ha visto todo, piensa en un plan para escapar. Fijándose que el gigante tiene un ojo bizco, cuando acaban de comer el florentino menciona que conoce un remedio para curar el ojo bizco del gigante. El gigante, que está muy acomplejado por su ojo bizco, pregunta cuál es, y tras cortar una hierba cualquiera del jardín del gigante se pone a hervirla en aceite. Después, con el pretexto de que es para que el gigante se esté quieto cuando vierta el remedio en sus ojos, el florentino ata al gigante a una mesa de mármol, y una vez atado el florentino derrama el aceite hirviendo en sus ojos, dejándolo ciego. Aprovechando la ceguera del gigante el florentino sale huyendo del castillo. Aún sin desatarse del todo de la mesa el gigante consigue ponerse de pie, pero dándose cuenta de que ciego no podrá encontrar el florentino, para darse a si mismo ventaja arroja un anillo. El florentino, al ver el anillo, lo coge y se lo pone, pensando que el anillo lo podrá enseñar cuando cuenta sus aventuras como prueba, sin sospechar de que está encantado y que, una vez que se lo pone gradualmente el dedo en el que lo lleva se vuelve cada vez más pesado, hasta que ya no puede moverse. Viendo que el gigante está a punto de atraparlo, el florentino intenta quitarse el anillo, pero como no puede se corta el dedo y escapa. El florentino regresa a su ciudad natal, sin ganas de volver a salir a vivir aventuras nunca más, y cuando la gente le pregunta que le paso en el dedo, siempre responde que se lo cortó segando hierba.

Traducciones e inclusión en otras colecciones[]

Paul Heyse tradujo el cuento al alemán y lo incluyo en la colección Cuentos populares italianos, publicada en 1880, bajo el título Der Florentiner. Italo Calvino lo incluyo en la colección Cuentos populares italianos, publicada en 1956.

Ver también[]