El Agua de la Vida es un cuento popular alemán recopilado por los hermanos Grimm.
Sinopsis[]
Ilustración de Arthur Rackham
Un rey está tan enfermo que nadie cree que consigan encontrar un remedio para su mal. Los tres hijos que tiene salen a llorar al jardín y se encuentran con un anciano, que les pregunta por que lloran. Los príncipes le explican el estado en el que se encuentra su padre, y el anciano les dice que el remedio que buscan es el Agua de la Vida. El hijo mayor, que cree que si le trae el Agua a su padre este le querrá más que a sus hermanos y lo nombrará su heredero va a su padre y le pide permiso para ir a buscarla, pero el rey lo considera un viaje muy peligroso, y no quiere dejarle ir, pero termina por ceder y permitir que se marche. Por el camino el príncipe se encuentra con un enano, que le pregunta a dónde se dirige, pero el príncipe le responde de forma grosera, y el enano, ofendido, le maldice, de forma que, cuando llega a un desfiladero, las paredes se van estrechando hasta que el príncipe se queda atrapado de tal manera que no puede ni retroceder ni avanzar. Mientras en palacio, al ver que el primogénito no volvía, el hijo mediano del rey le pide al rey permiso para ir a buscar el Agua de la Vida, así será él quién herede el trono. El rey al principio no le quiere dejar ir, ya que se teme que su hijo se marche y no vuelva, como el anterior, pero termina por dejarle ir. El hijo mediano se encuentra también con el enano, que le hace la misma pregunta, y el príncipe le responde de forma igualmente grosera, por lo que posteriormente, al llegar a un desfiladero, padece el mismo destino que su hermano mayor.
Al ver que ninguno de sus hermanos regresa, y el estado de su padre empeora por días, el hijo menor del rey le pide permiso a su padre para salir en busca del Agua de la Vida, y parte en cuanto tiene su permiso. Por el camino el príncipe se encuentra con el mismo enano que se habían encontrado sus dos hermanos mayores, pero a diferencia de estos, cuando el enano le pregunta a dónde se dirige, el príncipe se para y le responde de forma educada. Por ello, el enano le dice dónde se encuentra el Agua de la Vida, le da una barra de hierro y dos panes que necesitará para acceder al palacio encantado en el que se encuentra, y le dice lo que tiene que hacer para conseguirla y volver para contarlo. El príncipe acepta la barra y los panes, le da las gracias al enano y continúa su camino hasta llegar al castillo encantado. cuya puerta golpea tres veces con la barra de hierro, y al tercer golpe se abre. Dentro se encontró con dos leones, que para que no le mordieran les arrojó los panes. Después entra en una sala, repleta de príncipes dormidos, a los que les quita los anillos, y en la que encuentra una espada y un pan que se lleva consigo. En la siguiente sala se encuentra con una hermosa doncella, que le da las gracias por desencantarla, le dice dónde se encuentra la fuente y le dice que, si quiere, puede regresar al palacio dentro de un año para casarse con ella. El príncipe continua su camino hacía el jardín y llega a una sala con una cama, a la que se mete a descansar un poco, pensando que tiene tiempo, pero se duerme, y cuando se despierta son las doce menos cuarto. Al ver lo tarde que es, el príncipe se levanta corriendo, va al jardín, recoge el Agua de la Vida en un vaso, y sale corriendo. Pero justo cuando esta saliendo por la puerta dan las doce, y los portones se cierran, cortando al príncipe un trazo del talón.
Fuera del palacio se encuentra con el enano, que le felicita por haber cogido la espada, con la que podrá derrotar a todo un ejército, y el pan, que es inagotable. El príncipe le pregunta al enano si ha visto a sus hermanos, y cuando descubre que el enano les tiene prisioneros, le pide que los libere. El enano los libera, pero le advierte al príncipe que desconfíe de ellos. El príncipe se alegra mucho de volver a ver a sus hermanos, y les cuenta todo lo que ha conseguido. Durante el viaje de regreso, los tres príncipes llegan a un reino asolado por las guerras y el hambre, pero el príncipe logra acabar con ello con el pan y la espada, y lo mismo con los dos siguientes reinos que visitan. Después embarcan rumbo al reino de su padre, pero los dos hermanos mayores, que no quieren que su hermano pequeño se quede con el reino, le da el cambiazo mientras que duerme, sustituyendo el Agua de la Vida de su vaso por agua de mar. El príncipe, como no se dio cuenta, le da el agua del vaso que lleva a su padre, y cómo es agua de mar, se pone peor que antes. Los hermanos aprovechan para acusar al más joven de tratar de envenenar a su padre, y le dan al rey el Agua de la Vida verdadera, con al que se sana nada más beberla.
Los dos hermanos terminan por reconocer el cambiazo a su hermano menor, pero le amenazan con no decir nada si quiere seguir vivo, y le dicen que, incluso si dijera la verdad, su padre no le creería. El rey mientras reúne a sus hombres y decide castigo para su hijo por atentar contra su vida. Terminan por concluir que al príncipe han de matarlo, y acuerdan que debe de ser de un tiro mientras que esta de caza. La siguiente vez que el príncipe va de caza, se fija de que el cazador no parece muy animado, y le pregunta a que se debe. El cazador al principio no quiere decirle nada, pero termina por admitir que el rey le ha ordenado que lo mate. Para escapar con vida, el príncipe se intercambia las ropas con el cazador y huye. Pasado un tiempo después de este incidente, llegan a palacio tres carros llenos de oro y piedras preciosas a palacio, enviados por los tres reyes cuyos reinos salvo el hijo menor del rey con el pan inagotable y la espada invencible, y esta es la forma que tienen de expresar su gratitud. Este gesto basta para hacer sospechar al rey que tal vez su hijo fuese inocente, y arrepentirse por haber ordenado que le dieran muerte. Cuando el cazador le oye lamentarse, le revela que su hijo en realidad sigue con vida.
Mientras ya casi ha pasado un año y la princesa que el príncipe había desencantado ordena construir una calle de oro y diamantes, diciendo que era para reconocer a su verdadero prometido, ya que el auténtico iría en línea recta, mientras que si se tratase de un impostor, iría por los lados. Los dos hermanos mayores del príncipe se presentan, con la esperanza de poder hacerse pasar por el prometido de la princesa, pero en cuanto ven la calle de oro, tan lujosa les parece que cada uno se aparta y va por un lado, el mayor por la derecha y el mediano por la izquierda. De esa forma, todos les reconocen como impostores. Pero cuando el hijo menor del rey llega no presta atención a la hermosa calle que han construido y se dirige directamente a las puertas de palacio, sin desviarse, por lo que todos le reconocen como el verdadero prometido de la princesa. El príncipe y la princesa se casan, y durante la boda el príncipe se entera que su padre le esta buscando. Vuelve al reino de su padre, que le pide perdón, y le cuenta todo lo que sus hermanos le habían hecho, y aunque el rey quiere condenarlos, los dos príncipes han huido, para no tener que asumir las consecuencias de sus actos.
Galería[]
Adaptaciones[]
Televisión[]
- El Agua del Vida, película para la televisión de 1987, coproducida entre Alemania y la República Checa, dirigida y escrita por Ivan Balada
- El Agua de la Vida, película para la televisión alemana de 2017.
Animación[]
Comics[]
- En Classics Illustrated Junior el cuento fue adaptado en el número 33, bajo el título The Magic Fountain (Trad: La Fuente Mágica).
Álbumes ilustrados[]
- The Water of Life: A Tale from the Brothers Grimm, con ilustraciones de Trina Schart Hyman, publicado en 1986.
Ver también[]
- El pájaro de oro, cuento popular alemán recopilado por los hermanos Grimm.
- El cuento del apuesto mancebo, las Manzanas de la Juventud y el Agua de la Vida, cuento popular ruso recopilado por Alexander Nikolaievich Afanasiev.